EMANAR SENTIMIENTOS ES CRECER EN LA TERNURA DEL TIEMPO.


jueves, 23 de julio de 2015
AQUELLA TARDE...
Aquella tarde
en la que el destino
sufragó mi soledad,
supe alejarte de mi recuerdo
posicionando mis pasos
en el camino largo de mis días,
recogiendo hojas muertas
en el otoño gris
peinando mis tristezas al lado de la alegría que tenía dormida.
Aquella tarde
en la que el destino
despertó mis ilusiones
estrujando mis penas
hasta enterrarte con ellas.
Aquella tarde, aquella tarde
me regaló la distancia envuelta en papel de seda.
Fotocomposición: Rosa María Milleiro Domínguez
Poema registrado.
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Muy hermoso.
ResponderEliminarUn abrazo.
igualmente
EliminarNecesito otro regalo: el olvido.
ResponderEliminarMuy hermoso, Rosa María.
Un abrazo.
Graciñas amigo. Feliz verano.
EliminarUn abraciño.
Qué precioso. Me ha transportado a esa atmósfera y nostalgia del otoño, y eso que aquí en el Mediterráneo estamos pasando uno de los veranos más calurosos y duros que recuerdo. Un abrazo!
ResponderEliminarGracia Elsa por guardar en la caja de la amistad el tiempo que no nos comunicamos. Es cierto que el verano este año ha sido un poco cruel, pero espero que esto sea una página abierta de docencia y se tome conciencia de mucho.
EliminarUn abraciño
Hola querida amiga: Una hermosura de poema que como todos nos hace soñar con nostalgias y alegrías. ¡¡¡Precioso!!! Un abraciño!!!
ResponderEliminarUn abraciño amiga Mercedes.
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