
Bajo la sombra de mi vida
mana la fuente
de agua serena
relajando mi piel en la memoria
de besos teñidos de verde…
supremacía ineluctable
bandea la vereda de soles dormidos
bajo la mirada de árboles quietos
visualizo férvida el fragmento
del tiempo que silva
la más triste melodía del
olvido confabulando la avenencia
del
adiós.
...relajando mi piel en la memoria
ResponderEliminarde besos teñidos de verde…
Cuando nuestros recuerdos
respiran paz el alma se siente
serena.
Besos.
Bellísimo poema que transmite esa imagen de paz en bonanza con la vida, a pesar del adiós que se ha perdido en la distancia del tiempo.
ResponderEliminarUn beso gigante, amiga :)
PD: Te dejo la dirección de mi otro blog, por si querés darle una mirada a un microrrelato mío que ha sido finalista en un concurso, allí en España:
http://www.lanavedelg.blogspot.com/
Es la primera vez que paso por este rincón y te aseguro que no será la última. Aquí se respira paz y sosiego.
ResponderEliminarUn abrazo sureño.
Quizás fué necesario el adiós para que tus recuerdos sean relajados y exista esta armonía que se intuye en tu universo.
ResponderEliminarUn abrazo
Nunca se puede olvidar ciertos detalles de nuestro paso por la vida, a pesar del tiempo trancurrido de una manera o otra vuelve por algun detalle que viene a la memoria, todo bueno o malo es lo que nos hace tener nuestra vida llena de agradables momentos como aquellos que tuvimos que decir adios.
ResponderEliminarPrimavera
Bellas letras Rosa, hermoso este poema y bella la foto que al verla, paz siente mi alma. Te dejo un beso, cuidate.
ResponderEliminarAdmitamos el paso del tiempo, de la vida, como el gran regalo, como la única dádiva que no puede ser recompensada de ninguna manera, salvo con el agradecimiento de aceptar los días y las noches como nos vienen, y disfrutar de las noches, las madrugadas, los amaneceres y las tardes, también las tardes.
ResponderEliminarROSA MARÍA,esa fuente serena que mana a la sombra de tu vida..te aporta el temple y la dignidad necesaria, para mirar de frente etapas pasadas, y decirles adios en paz y en calma..
ResponderEliminarPrecioso poema,que nos muestra tu equilibrio y serenidad interior,amiga.
Mi felicitación y mi abrazo de letras admiradas.
M.Jesús
Hola Marisiña; ¡Claro que nuestros recuerdos tienen que respirar paz instigados por nuestra alma!. Tenemos que aprender a vivir del recuerdo y posar en la cordura todo lo que ya hemos vivido; A eso se le denomina "vivencias coordinadas" Y tod@s tenemos muchas para repasar.
ResponderEliminarUn biquiño agarimoso,
Rosa María
Gracias amiga Lilian: Pienso que tod@s tememos al adiós y la cuestión es la materia prima que depositamos en la despedida. La distancia del tiempo es la sapiencia que nos aportan los años, y los años son sinónimo de vida; así que lo que debemos es dar gracias a Dios.
ResponderEliminarBesiños,
Rosa María
Flamenco Rojo: Gracias por hacerme conocedora que te encuentras placenteramente en mi blog. Siento no dar imagen a tu nick, dado que no tienes colgado el perfil. Ello no es óbice para no reiterarme en agradecimiento.
ResponderEliminarUn abrazo sincero,
Rosa María
Mi querida amiga auroraines: El adiós es un calificativo muy usado, lo que pasa es que se le añade casi siempre como algo desagradable o triste; cuando en realidad arropado en el "adiós" está tambien el "hasta la vista". Por lo cual siempre hay esperanza de dar un giro.
ResponderEliminarUn besiño,
Rosa Maria
Mi querida Primavera=Otoño: Con esa diversidad de estaciones, siempre conjugas esperanza. Estoy de acuerdo con lo que me dices.
ResponderEliminarBesiños,
Rosa Maria
Amiga Poetiza; gracias por hacerme llegar que te has sentido con paz y bienestar al visualizar la foto y a leer mi poema.
ResponderEliminarBesiños cariñosos,
Rosa Maria
Amando Carabias María: Estoy de acuerdo que debemos de ser agradecidos a cada segundo y minuto de nuestra vida; somos tan egocentristas que nos pensamos dueños hasta del aire y en realidad no lo somos ni de nosotros mismos.
ResponderEliminarUn abraciño para los dos.
Rosa Maria
Querida MAJECARMU: La sombra serena que mana de la sombre de mi vida, es parte de egoismo, dado que sin ella no podría deleitarme de estar viva. La felicidad apuesta siempre por lo que una siembra; si siembra besos, recolectarás abrazos, si siembra risas recogerás hilaridad. Por todo ello debemos ser felices y regalar paz.
ResponderEliminarUn besiño desde mi Galicia en una tarde
fresquita y asomando alguna gotiña de lluvia.
Rosa María