Te quiero, pero te tengo que castrar
No sé lo que me podrías decir si tuvieses el don de definir.
Me has entregado cariño desde aquella noche
que te rescaté de incierto destino,
pero casi muy certero; hambre, pulgas, frío y muchos etc.
Mañana será ese gran día o el fatídico día...
Mi querido Orballo (definición de lluvia en gallego)
dormirás tranquilo ya que ignoras lo que te voy hacer,
pero yo, yo no dormiré ni hoy, ni mañana
y puede que algún día más si te veo sufrir.
Mi querido y fiel minino, no comprendo como queriéndote como te quiero
te pueda someter a una castración...
Al compartir piso, ese será el precio que debes pagar.
Pero me sigo preguntando tantas cosas que no me puedes responder.
Pero nunca dudes de mi amor por ti.
Te quiero Orballo castrado o entero...
Pero te tengo que castrar.